lunes, abril 02, 2007

Noviembre (2003)


Achero Mañas dignifica el cine español. Sus historias son conmovedoras. Remueven no sólo tu corazón, sino tu mente e incluso tu alma.

Otros se llevan la fama y la gloria en éste nuestro cine peninsular. Unos por dominar la técnica cinematográfica, otros por ser maestros en escribir historias que no dejan indiferente.

Pero éste es un cine diferente. Aquí, tras la aparición de los títulos de crédito, las dos últimas horas de tu vida no son automáticamente eliminadas de tu memoria. Cuando las luces de la sala se encienden, algo en ti ha cambiado.

“Después de la revolución de octubre viene la de noviembre”.

Asistimos a toda una exaltación del arte, del arte puro, del arte en esencia. Es sin duda una exaltación optimista. Es absolutamente pesimista. El arte aún está vivo. Han matado al arte.

Noviembre, una película dirigida por… dirigida por el grupo Noviembre.


El arte es un arma cargada de futuro




Noviembre @ IMDb

Puntuar esta película sería no entenderla

miércoles, marzo 28, 2007

Battlestar Galactica (2004) [TV]


Estimado Ronald D. Moore, me resulta harto difícil cuantificar la potencia que ha adquirido mi brazo desde que, allá por 2004 en una noche lluviosa de Leeds, descubriera su serie. Y es que de tanto quitarme el sombrero ante usted mi brazo derecho ya casi duplica en tamaño a su homónimo izquierdo, algo similar a lo que le ocurre a Rafa Nadal.

Battlestar Galactica tiene el poder de reinventarse a sí misma, de sorprender y de contener historias personales (rara avis en el género de la ciencia ficción).

En cada episodio me sorprendo esbozando una sonrisa ante un giro de guión tan asombroso como brillante, a la par que original y bien desarrollado. También, en muchos casos me sorprendo liberando una lágrima para que recorra con libertad mi mejilla, una gota compuesta principalmente por emoción pero también en parte por admiración.

Es el trabajo bien hecho de mantener una serie de 40 minutos de duración y de unos veinte episodios por temporada siempre interesante y renovada de forma constante.

Las tramas con muy poco habituales en un género acostumbrado a buscar la satisfacción visual casi en exclusiva. Battlestar Galactica demuestra que esto no es incompatible con unos guiones trabajados y perfectamente estructurados, ni tampoco con tratar historias humanas. Esto último va más allá del mero hecho de introducir drama (sobretodo referido al concepto anglosajón de esta palabra), ya que dota de un mayor sentido al significado de la serie, cuya base es el enfrentamiento entre el hombre y los cylons. También podría ser esto una metáfora del contraste entre lo humano de Battlestar Galactica y lo tecnológico de la mayoría de las compañeras de género.

La tercera temporada ha llegado a su fin. De nuevo, ha sido toda una experiencia disfrutar intensamente del último episodio. En un tiempo en que series sin brillantez y absolutamente huecas pueblan la parrilla estadounidense, como sería el caso de las muy populares Prison Break y Lost (dos series que hace tiempo dejaron de tener algo que contar), Battlestar Galactica como serie viene a significar lo mismo que la nave del mismo nombre comandada por Adama: la supervivencia de los valores ante la invasión robotizada.

Mi más profunda admiración por los responsables de una de los mejores series jamás realizadas.




Battlestar Galactica @ TVRage

martes, marzo 27, 2007

The Black Donnellys (2006) [TV]


Los Soprano, cuyos últimos episodios comenzarán a emitirse en apenas un par de semanas, terminará definitivamente este verano. Como ocurre en cada ocasión que una serie de éxito finaliza, otra surge con la poco modesta aspiración de llenar su hueco. Y ese es el caso de esta serie desarrollada por Paul Haggis (director de Crash y guionista de Million Dollar Baby).

The Black Donnellys es el resultado de sentarse a escribir un guión después de ver de una tacada Sleepers, The Departed (Infiltrados) y Los Soprano. “En el cine ya está todo inventado”, dijo alguien. Tampoco es que Crash saliera de la nada, y es que Haggis debió escribirla después de ver Magnolia unas siete veces seguidas. Rara vez la copia supera al original y no sería éste el caso (como sí lo es Battlestar Galactica, y de qué forma). “Si vas a copiar, copia al mejor”, dijo también alguien, imagino que un “alguien” diferente, eso sí. Las dos citas que contiene este párrafo, y cuya veracidad es cuando menos discutible, deben ser leitmotivs en la carrera de Paul Haggis.

Después de ver cinco episodios, la serie sigue manteniendo mi interés, aunque no ha sido capaz de superar la intensidad mostrada en la parte final del episodio piloto, lo mejor de esta serie hasta el momento. Por otro lado, la fórmula base de utilizar a un secundario para contar la historia, incluso en las muchas situaciones en que ni siquiera está presente, no me parece muy apropiada, pero es pronto para pronunciarme con firmeza al respecto, pues quien sabe si terminará apareciendo un porqué convincente.

En el quinto episodio, y no desvelaré nada del argumento, Paul Haggis juega sucio. Se comporta de forma rastrera, introduciendo una situación en la que se ha arrastrado por un puñado de espectadores. Como tal, me siento ofendido. Justo antes de uno de los primeros cortes para la publicidad (si no el primero), el personaje que cuenta la historia avanza que alguien va a matar a alguien. A continuación, mientras vemos una escena tan oscura que es imposible distinguir nada, el narrador pregunta si “tal” matará a “cual” o bien “cual” matará a “tal”. Lo grave del tema es que prosigue diciendo que eso lo contará más tarde. ¿Se puede caer más bajo o confiar menos en tu producto para tratar de mantener a unos espectadores utilizando trucos tan deleznables? Sí, se puede. Y es que ni siquiera al final del episodio resuelve la duda creada. Comprendo el funcionamiento de los finales en las series comerciales, pero esto es caer muy bajo. No veía algo así desde "no conteste ahora, hágalo después de la publicidad".

Los actores son correctos. Bien es cierto que el protagonista prometía bastante más en el piloto de lo que viene ofreciendo en los posteriores episodios. En ocasiones, atisbo detalles de serie vulgar y para adolescentes. Unido al hecho de que no encuentro nada especialmente original en ella, The Black Donnellys genera dudas. De todas formas, valorando el balance entre los pros y los contras, seguiré viéndola, al menos a medio plazo.




The Black Donnellys @ TVRage

lunes, marzo 26, 2007

October Road (2006) [TV]


“La trama gira en torno a un escritor que…” y con esa frase siempre logran captar mi atención.

El argumento parte de la historia de un novelista de éxito afincado en Nueva York, el cual vuelve a su pueblo natal y ha de enfrentarse a todo lo que allí abandonó siete años atrás. La novela que le llevó a la gloria se centraba precisamente en la gente de su pueblo, en sus amigos, en su novia. Unas personas de quien en principio tan solo se despidió hasta el final de aquel verano.

El reparto incluye la notable presencia de un Tom Berenger con más peso de lo habitual, en un papel parece que demasiado convencional y poco exigente para lo que tan buen actor podría ofrecer. También destaca la presencia de la bella Laura Prepon (That 70’s Show [Aquellos Maravillosos 70]).

Dos capítulos son los que he visto hasta el momento y no intuyo que siga viendo esta serie más allá del episodio cinco o seis (tal vez eso sea demasiado optimista). Una vez perdido el interés que genera la situación de partida, más alguna de las tramas surgidas en el episodio piloto, October Road podría degenerar en un pseudo-culebrón o "soap" como dicen allí.




October Road @ TVRage

domingo, marzo 25, 2007

The Office (2005) [TV]


Hace un tiempo pude ver la primera temporada de la versión británica (la original). A pesar de su originalidad, la serie no me enganchó por las agrias sensaciones que me producía ver a un personaje tan deleznable y patético (intencionadamente) como el interpretado por Ricky Gervais. Me sentía violento viendo esta serie.


Un factor positivo, a priori, como era el hecho de haber tenido personalmente la experiencia de trabajar en una oficina británica, se tornó en negativo debido a lo mucho que el protagonista me recordaba (incluso en los gestos) al único compañero que tuve con el que no mantuve una buena relación. Sin embargo, esto unido a los múltiples detalles de la realidad que en ella se ven reflejados, y que yo había tenido la oportunidad de vivir en primera persona, es prueba de que estamos ante una cruda realidad debidamente exacerbada.

La versión estadounidense de la serie (según su punto de vista, todo lo que tiene éxito más allá de sus fronteras ha de ser versionado) no es más que un calco de su pariente inglesa, al menos en su primera temporada que es lo que he podido ver. La oficina, las tramas, los personajes… una auténtica fotocopia.

Steve Farrell está brillante en el papel del jefe. The Office, aunque en menor medida, sigue creando aquella sensación de malestar como espectador de las situaciones que surgen.

Una buena e ingeniosa serie que debido a mi condición apenas puedo disfrutar. Idéntica reflexión es válida para las versiones a uno y otro lado del charco. No apta para "empáticos".




The Office @ TVRage